Estado de bienestar: el modelo de los países nórdicos.
Visitar estos países (Finlandia, Suecia, Noruega y Dinamarca) me transportó en el tiempo, viví por dos semanas en el futuro.
Han elegido el bien común como centro de su plan de gobierno implementando una política de estado que se basa en la búsqueda del estado de bienestar de todos los habitantes.
Según Kliksberg, “la clave de este progreso nórdico reside en del el Estado de Bienestar, a partir de un acuerdo o pacto económico social colectivo que garantiza el acceso con sentido universal a bienes básicos, es decir salud, educación y todo lo atinente a la protección social, amén de políticas específicas de apoyo al desarrollo e incorporación de nuevas tecnologías a las Pymes, así como políticas de ingresos que implican una menor dispersión de salarios entendida como la distancia entre las remuneraciones más altas y las más bajas, con el agregado de formas de participación de los trabajadores en la gestión de las empresas privadas”.
Es obvio que para garantizar este bienestar es indispensable contar con una política impositiva que permita sostener dicho sistema. Una política tributaria que procura justicia distributiva, disminuyendo las diferencias entre sus ciudadanos y otorgándoles iguales posibilidades, sin distinción.
Esto sería inviable sin un estado de derecho con gran participación ciudadana, libertad de expresión y controles reales del gasto público. Controles que se dan a partir de la división de poderes y su independencia.
Pero todo esto no se podría dar si no existiese una cultura arraigada del significado del bien común. No hay espacio para la corrupción y existe una fuerte conciencia y cuidado del medio ambiente y el respeto a la dignidad de la persona.
Modelo a seguir pero infelizmente creo que ni mis bisnietos podrán alcanzar en esta rica pero maltratada Latinoamérica, que se empeña en políticas populistas que solo nos llevan a igualar para abajo.