VALOR DE UNA PROFESION SIN PRESTIGIO
abril 05, 2022
Vivimos en un mundo que todo se mide por el dinero, por el éxito material, a tal punto que usamos, en muchos casos, adjetivos peyorativos, a aquellos que optan por las actividades poco remuneradas.
Hoy en día la mujer desarrolla las mismas actividades que el hombre, pero en general, se ve sobrecargada por las tareas del hogar y la educación de los hijos. Por más que ellos colaboran en alguna tarea, en los países sudamericanos, específicamente, ellas juegan a la “mujer maravilla”.
Existen situaciones que hacen que la mujer, aunque con preparación y formación, deciden hacerse cargo del hogar y de los hijos, a tiempo completo.
Hasta aquí todo bien, pero qué valor le da la sociedad?. Es tan burda la realidad, que cuando preguntan que hacen, les contestan “Nada” -"De qué trabaja?" -"de nada, soy ama de casa". "Qué hacen tus padres?" – "mi papá trabaja, mi mamá no. Se queda en casa”
Una mujer que es ama de su casa, que la convierte en un hogar, no tiene remuneración ni suele gozar de reconocimiento social. Es un trabajo de 24 horas que dura 365 días al año, que no tiene vacaciones ni conoce el despido, que requiere saber de todo, ser cocinera, maestra, niñera, chofer, administradora, decoradora, GPS, doctora, secretaria, guardia de la noche y del día…
Y en la mayoría de los casos, es esposa y en esta cuestión cumple un rol fundamental, no solo en los que tienen que ver con la comunidad de cuerpos y proyecto familiar, sino, también en la contención y equilibrio emocional del esposo.
Mientras el matrimonio dura, todo va por carriles normales. Pero qué sucede cuando fallece el hombre o cuando se rompe la unión? Es aquí donde toma dimensión la desvalorización social, legal y ni que hablar económica de la mujer.
Como se mide la entrega de esa mujer, como sobrevive?
En países aún muy machistas siguen siendo mujeres de segunda, llamadas “mantenidas”, por el Estado o por los ex maridos o parejas, si tienen esa posibilidad....
Dependerá de nosotras únicamente, se nos dé el lugar y respeto que merecemos, y para que esto suceda, empecemos por nosotras mismas, que cada mujer se valorice a sí misma.